¿Qué hacer si mi hijo no quiere comer?

El niño come por necesidad, no por obligación

Los niños sin deseos de comer, es un problema más común de lo que imaginamos. Lee porqué sucede esta conducta en el infante y como solucionarlo. Estos son consejos para que los niños coman bien y tú no pierdas la paciencia.

El hambre, que es la normal demanda del alimento, es diferente al apetito que es el normal deseo de satisfacer el gusto. La conducta alimenticia de los niños necesita una guía desde que son pequeños y nadie mejor que la madre o el padre para valorar este hecho de gran importancia en el crecimiento físico y emocional de su hijo.

Los padres pueden hacer mucho por educar correctamente a sus hijos en sus hábitos alimenticios, en su forma de comer, en su manera de demandar el alimento y en la percepción que tienen de la comida.

  1. Crea un ambiente agradable. La hora de la comida debe ser agradable y necesaria para el niño.
  2. Cambia su percepción de la cantidad de comida. Sirve a tu hijo la cantidad de comida que necesita en función de su edad.
  3. Fomenta su autonomía. Puede motivarle poner la mesa, dejar que él mismo se sirva y que decida y tenga autonomía sobre sus gustos alimenticios.
  4.  Enséñale a comer en familia. Siempre que puedas permítele que coma en familia para que se apropie de los hábitos alimenticios de los adultos, asimilando la conducta y los modelos de la familia.
  5. Fomenta la alimentación equilibrada. Permitirle escoger su menú puede influir en el éxito o en el fracaso de su alimentación. El éxito significa que el niño debe probar una variada cantidad de alimentos saludables para ir acostumbrando su paladar a distintos sabores.
  6. Ofrécele sólo lo que necesita. No pretendas que el niño coma la misma cantidad de alimento que tú. Deje que él decida y coma la cantidad de comida que necesita para satisfacer su hambre y desarrollar de forma sana sus gustos. No le obligues a comer. Si el niño no quiere comer un día, no pasa nada. No le obligues. El pequeño no debe ver la hora de la comida como un suplicio
  7. Enseña a los niños a disfrutar de la comida. Para ello es importante que los pequeños participen en la preparación de cada plato.
  8. Presenta los platos de forma especial. Con muy poco esfuerzo y un poco de creatividad puedes presentar los platos con formas divertidas. Con platos atractivos, los niños se animarán a probar nuevos sabores.
  9. Da ejemplo. Es muy importante que nosotros, los padres, demos ejemplo. Debemos comer de todo y hacer ejercicio, para que los niños también lo hagan. Somos nosotros quienes debemos inculcarles el gusto por probar nuevos alimentos y sabores.
  10. Nunca hay que utilizar la comida como premio o castigo. El niño debe relacionar la hora de comer con un momento agradable del día. Nunca hay que usar la comida como moneda de cambio.
  11. Crea buenos hábitos alimenticios: procura comer comida casera cada día, que los niños no se salten ninguna comida.
  12. Evita que pique entre horas. Es muy importante que los niños tomen meriendas sanas y ligeras y que no coman “chiverías” entre las comidas.

¡Listo! No te estreses, disfruta de las comidas con tus hijos sin que sean un dolor de cabeza. Recuerda que esto sólo es una etapa: los niños en edades de preescolar y escolar pueden presentar una disminución del apetito y falta de interés por probar nuevos alimentos. Así que relájate, que luego llegará el momento que desearás poner un candado en la refrigeradora.


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